Tos en niños

¿Qué es la enfermedad de crup en niños?


Es frecuente que los niños pequeños y los bebés experimenten tos seca, especialmente de noche. Esta situación resulta muy molesta para todos, especialmente para el pequeño que tiene que lidiar con la carraspera. Este tipo de tos es característica de una condición médica que los especialistas conocen como crup; dicha condición dificulta la respiración y afecta el sueño del niño. ¿Cómo podemos controlar esta situación y ayudar al pequeño a dormir mejor en las noches?

Todos sabemos que la tos es un medio de defensa que nos indica la posible presencia de alguna infección, inflamación o irritación en las vías respiratorias; la idea no es erradicarla sino descubrir el origen que la provoca e iniciar el correspondiente tratamiento. Existen muchos remedios para la tos seca, pero corresponde al especialista analizar el caso del pequeño y recetar los remedios que tengan lugar.

Si el chiquillo ha venido experimentando congestión por demasiado tiempo y no logra conciliar el sueño por culpa de la tos, es factible que en la noche el niño empiece a toser con una tos perruna, esto ocurre porque la inflamación en las vías respiratorias da lugar a cambios en la voz del niño, lo que también le ocasiona problemas para respirar. Esta molestia se presenta especialmente en los bebés y los niños pequeños ya que en ellos las vías respiratorias son más pequeñas.


Como identificar la enfermedad de crup

Cuando notes que el pequeño emite un ruido de alta tonalidad es debido a que sus vías respiratorias se han estrechado, algo habitual en la enfermedad de crup. Si la situación es moderada, el niño emitirá el estridor únicamente cuando llora o cuando tose. Si el cuadro se complica, el menor va a emitir ruido cuando está durmiendo y va a tener complicaciones a la hora de respirar. La tos perruna y la respiración ruidosa se agravan durante los primeros 3 días, especialmente en las horas de la noche.

Otros síntomas de la enfermedad de crup son dolor de garganta, fiebre y secreción o congestión nasal. Esta afección es el resultado de un tremendo resfriado, aunque se puede contraer también debido al contacto con las secreciones nasales de otro niño ya contagiado. Los virus que lo originan duran por lo general una semana; de acuerdo con el sitio https://www.hola.com/, esta afección es originada por el virus parainfluenza, no obstante pueden participar otros actores víricos como el virus respiratorio sincitial, el virus influenza tipo A, rinovirus, adenovirus o el virus coxsackie.


Algunas recomendaciones

Una forma de reducir la inflamación en las vías respiratorias es a través del aire húmedo y frío. Coloca al menor cerca de un vaporizador de vapor frío, si no tienes uno coloca un humidificador común en la habitación del pequeño. En época de invierno puedes abrir la ventana para que entre un poco de aire fresco.

Deja correr el agua caliente de la ducha teniendo la puerta cerrada para que el vapor se acumule en el baño, después introduce al pequeño en medio del vapor y estate con él por espacio de 10 minutos. No olvides abrigarlo cuando salgan del baño.

Visita al pediatra para que sea él quien te recomiende un antiinflamatorio para tratar el dolor de garganta o la fiebre. Por lo general, el especialista autorizará el paracetamol o el ibuprofeno.

Deja que la tos siga su ritmo, no hay nada que puedas hacer para que esta se vaya de manera rápida. Esta se irá desvaneciendo a medida que el virus siga su marcha.

Si el niño anteriormente ha presentado episodios de asma debes prestar mucha atención ya que la condición de crup podría desencadenar broncoesparsmo en el infante, con el potencial riesgo de originar una infección pulmonar.

Nunca debes administrar medicamentos para la tos si el niño no ha superado su primer año de vida. Deja que sea el médico quien se encargue de recetar la medicina que el pequeño necesita.